EL CASTIGO
Lo oportunismo y urgencia de la tercera parte del secreto de Fátima

Julio-Agosto del 2007By James Anderson

El Rev. James Anderson está retirado desde 1999 del Cuerpo de Capellanes de la Reserva Naval de los Estados Unidos. Escribe desde Santa María, California, en donde actualmente es capellán voluntario de la prisión estatal.

Hay una percepción difundida y acertada de que nuestro mundo se ha convertido en un lugar muy peligroso. Son comunes los tsunamis, huracanes monstruosos, tornados, volcanes, terremotos, incendios, epidemias, la angustia y la pobreza. Desde el 11 de septiembre del 2001, las escaramuzas regionales han devenido en un conflicto global permanente. Quizás el signo más mortal de nuestro tiempo es el abandono de nuestras leyes básicas, por parte de aquellos que han jurado defenderla. Los jueces federales niegan nuestro derecho a orar en público, la expresión pública de nuestra fe en Dios y nuestra obligación de obedecer su ley eterna, que incluye el respeto por la vida y la moral sexual. Consecuentemente, en América del Norte, los vientres maternos son los lugares más peligrosos y los niños constituyen nuestras más vulnerables víctimas. ¿Qué podemos hacer? ¿Qué deberíamos hacer para remediar esto ya mismo?

El "secreto" comunicado en tres partes por Nuestra Santa Madre en Fátima, Portugal, a los pastorcitos, Lucía dos Santos y sus primos Francisco y Jacinta Marto, el 13 de julio del 1917, constituye una de las profecías más significativas de nuestro tiempo. Ella contiene el plan del Cielo para brindarnos la paz de Jesucristo y profetiza un castigo inimaginable si la iglesia desobedece el plan divino. Los católicos deben prestarle atención porque las apariciones de Fátima han sido aprobadas por la iglesia. Otros le prestan atención porque las apariciones de María y sus profecías han sido autenticadas por un espectacular "fenómeno solar" atestiguado por 70.000 personas el 13 de octubre del 1917. Todos los testigos quedaron empapados después de esperar toda la noche bajo la lluvia para el milagro prometido. Cerca del mediodía el sol dio vueltas bailando, se volvió rojo sangre, y rápidamente descendió acerca de ellos los cubrió. Unos minutos después, retornó a su lugar en los cielos. Los presentes quedaron todos secos, pero ninguno resultó chamuscado ni quemado, demostrando que el evento había sido real y al mismo tiempo sobrenatural (John DeMarchi, Fátima: la historia completa).

En 1941, después de la muerte de sus jóvenes primos, Lucia, entonces monja Dorotea, recibió del obispo de Leiría, Portugal, la orden de escribir los secretos proféticos. De acuerdo al relato del archivero de Fátima y reconocido estudioso P. Joaquín Maria Alonso ella lo hizo en ocho párrafos. Los primeros seis contienen la primera y segunda parte del secreto. La primera era una visión terrorífica del Infierno. María explicó que era "donde van las almas de los pobres pecadores. "Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón". La segunda parte del secreto decía: "Si lo que os digo se hace, muchas almas se salvarán y habrá paz. La guerra [la primera guerra mundial] pronto terminará. Pero si no dejaren de ofender a Dios, en el pontificado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre. Para impedirla, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los Primeros Sábados. Si se atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados y el Santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán aniquiladas. Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz" (Joaquín Maria Alonso, La verdad sobre el secreto de Fátima sin mitos).

El séptimo párrafo de Sor Lucía comienza con: "En Portugal, el dogma de la fe será siempre preservado; etc...". Este párrafo sólo aparece en la cuarta memoria de Sor Lucía y, como aquí, no está completo. El P. Alonso dice que el mismo "contiene lo que con casi certeza sea el tercer secreto de Fátima". El párrafo final, el octavo, ordena silencio: "No digas esto a nadie. A Francisco sí, debes decírselo". En algún momento, entre la Navidad del 1943 y el 9 de enero del 1944, Sor Lucía escribió sobre una hoja de papel la tercera parte del secreto y la introdujo en un sobre sellado que le fue enviado al obispo de Leiría, quien, a su vez, lo puso en un sobre sellado propio y lo envió al cardenal de Lisboa. Sor Lucía había pedido que no fuera abierto sino hasta su muerte o hasta 1960. Finalmente solicitó que fuera abierto en 1960 "porque entonces será claro". De hecho el sobre sellado con el secreto fue enviado a Roma, adonde arribó el 16 de abril del 1957. El Papa Pío XII no lo leyó. Sí lo leyó el Papa Juan XXIII que lo mandó archivar junto con un comentario suyo. Su único comentario público fue: "No se refiere a mi tiempo". Es probable que Pablo VI lo haya leído y de ahí su repentina peregrinación a Fátima para el 50º aniversario de la aparición, el 13 de mayo del 1967. Es bien sabido que la omisión, en 1960, de la revelación de los contenidos de la tercera parte del secreto, produjo una gran decepción en el mundo — sin embargo de que el secreto estaba dirigido al Santo Padre, no a los fieles del mundo. El Cardenal Alfredo Ottaviani, cabeza del santo oficio del Vaticano, que leyó el tercer secreto, razona de la siguiente manera: "Sí, el secreto es importante: lo es para el Santo Padre a quien le fue destinado. Y si quien es su único destinatario ha decidido no declarar que ‘este es el momento de darlo a conocer al mundo’, nosotros debemos estar conformes con el hecho de que en su prudencia él desea que permanezca secreto" (ibid.).

El Santo Padre, Juan Pablo II, decidió en el año 2000 que había llegado el momento de revelarle a la Iglesia y al mundo la tercera parte del secreto. El 13 de mayo del 2000, al final de la misa en el santuario de Fátima, durante la cual el papa había beatificado a los niños Jacinta y Francisco, el secretario de estado del Vaticano Cardenal Ángelo Sodano, leyó en portugués un texto concerniente al tercer secreto de Fátima. Afirmó que su santidad había visitado Fátima tanto para beatificar a los dos "pequeños pastorcitos" como para agradecer a "Nuestra Señora su protección durante estos años de papado. Al parecer, esta protección debe ser relacionada con la llamada "tercera parte" del secreto de Fátima". El cardenal Sodano prosiguió:
Este texto es una visión profética comparable a la de la Sagrada Escritura, que no describe con sentido fotográfico los detalles de los acontecimientos futuros, sino que sintetiza y condensa sobre un mismo fondo hechos que se prolongan en el tiempo en una sucesión y con una duración no precisada. Por tanto, la clave de la lectura del texto ha de ser de carácter simbólico.... Según la interpretación de los pastorinhos, interpretación confirmada recientemente por Sor Lucia, el ‘Obispo vestido de blanco’ que ora por todos los fieles es el Papa. También él, caminando con fatiga hacia la Cruz entre los cadáveres de los martirizados (obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y numerosos laicos), cae a tierra como muerto, bajo los disparos de arma de fuego. (Cardenal Ángelo Sodano, secretario de estado del Vaticano, Servicio de información del Vaticano, 26 de junio del 2000)
El Cardenal Sodano afirmó que su santidad creía que la mano de la Santísima Virgen lo había salvado de la muerte y que también, su santidad está agradecido a la Santísima Virgen por los sucesivos acontecimientos del año 1989 que han llevado, tanto en la Unión Soviética como en numerosos países del este de Europa, a la caída de los regímenes comunistas que han promovido el ateísmo. El Cardenal Sodano concluyó: "Aunque las vicisitudes a las que se refiere la tercera parte del secreto de Fátima parecen ya pertenecer al pasado, la llamada de la Virgen a la conversión y a la penitencia, pronunciada al inicio del siglo XX, conserva todavía hoy una estimulante actualidad.... Para permitir que los fieles reciban mejor el mensaje de la Virgen de Fátima, el Papa ha confiado a la Congregación para la Doctrina de la Fe la tarea de hacer pública la tercera parte del ‘secreto’, después de haber preparado un oportuno comentario" (ibid.).

El 26 de junio del 2000, la congregación para la doctrina de la fe (CDF) publicó la traducción al inglés, junto con las copias fotostáticas de las cuatro páginas del texto original en portugués, que se afirmaba era la tercera parte completa del secreto de Fátima, revelado a los tres niños el 13 de julio del 1917 y escrito por Sor Lucía el 3 de enero del 1944:
J.M.J.
Tercera parte del secreto revelado el 13 de julio del 1917 en la Cueva de Iría-Fátima.
Escribo en obediencia a Vos, Dios mío, que lo ordenáis por medio de Su Excelencia Reverendísima el Señor Obispo de Leiría y de la Santísima Madre vuestra y mía.
Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: ‘algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él’ a un Obispo vestido de Blanco ‘hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre’. También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios.
Tuy-3-1-1944.
(El Mensaje de Fátima dado por la congregación para la doctrina de la fe. 26-VI-2000. Trad. Oficial)

Él que haya leído el relato del P. Alonso sobre la tercera parte del secreto es impactado por la marcada diferencia con el trascripto más arriba, presentado en Fátima por el Cardenal Sodano con traducción de la CDF. Recordemos que, de acuerdo al P. Alonso, Sor Lucía volcó el secreto al papel, en 1941, y lo hizo en ocho párrafos. Los primeros seis contenían las partes uno y dos del secreto. El párrafo siete comienza: "En Portugal, el dogma de la fe será siempre preservado; etc...". El P. Alonso escribe que el párrafo siete "contiene lo que, casi con certeza, es la tercera parte del Secreto de Fátima". El último párrafo, el octavo, ordena silencio: "No digas esto a nadie. A Francisco, si, debes decírselo" (Alonso, La verdad sobre el secreto de Fátima sin mitos). El párrafo siete está incompleto porque Sor Lucía fue obediente a la orden de silencio de la Virgen respecto del mismo, y no escribió su totalidad sino entre la Navidad del 1943 y el 9 de enero del 1944. Las palabras del p. Alonso son importantes para nuestra comprensión: "Por lo tanto, no obstante que nuestras investigaciones no han podido determinar hasta hora la fecha exacta, sabemos con certeza que entre el 25 de diciembre del 1943 y el 9 de enero del 1944, la famosa parte final del secreto de Fátima, revelada el 13 de julio del 1917, fue finalmente puesta por escrito por Lucía" (ibid.).

Debemos apuntar que el párrafo siete no es una descripción de una visión profética. Es la primera afirmación en la declaración hecha por la Santa Virgen, que ciertamente quería referirse a la visión profética y, quizás explicaba lo que significaba, como después lo hizo con la visión del Infierno. Sobre esto no puede haber discusión porque el párrafo ocho ordena silencio, pero permite a las niñas que le cuenten la tercera parte del secreto a Francisco. Pero Francisco estaba allí y él contempló junto con Lucía y Jacinta la visión profética, como lo muestra tanto el Cardenal Sodano como la declaración de la CDF. El permiso de la Santa Madre para que se lo contaran a Francisco carecería de significación si el secreto solo consistiera en la visión profética que él y las niñas acababan de ver. La piedad de Francisco en la oración no era igual a las de las niñas y por eso se le permitió contemplar las diferentes visiones pero no escuchar la hermosa voz de la Santa Madre (ibid.). Pero el Cielo ha usado incluso esa falta de piedad en Francisco como una prueba positiva de que la tercera parte del secreto de Fátima incluye una declaración oral de la Santísima Virgen hecha a Lucía y Jacinta, y sólo con el permiso explícito de contársela más tarde a Francisco.

Más aún; el Cardenal Ottaviani, que leyó la tercera parte del secreto, afirmó que estaba dirigido al Santo Padre y que si él juzgaba que no era tiempo de que fuera revelada, debemos conformarnos con ello. Pero la visión profética que fue mostrada a los tres niños y descripta por Sor Lucia en cuatro páginas, y que fue presentada como la tercera parte completa por la CDF en el 2000, no contiene referencias de que hubiera sido dirigida sólo al Santo Padre, ¡como lo proclama el Cardenal Ottaviani!

Esa visión no es mencionada por Sor Lucía en su cuarta memoria, a la que el P. Alonso divide en ocho párrafos que contienen las tres partes del secreto (ibid.). Uno puede concluir que los cuatro páginas conteniendo esa aparición fueron escritas "en los cuadernos en los cuales, se me ha dicho, debo llevar mi diario espiritual...," y luego, obedeciendo a su obispo, copiadas por Sor Lucía sobre cuatro hojas el 3 de enero del 1944. Sin embargo, el obispo también le dijo que escribiera la tercera parte del secreto en esos cuadernos "o si yo quiero, que lo escriba en una hoja de papel, la ponga en un sobre, y luego lo cierre y selle (ibid.; el P. Louis Kondor dice en su libro Fátima in Lucia’s Own Words: Sister Lucia’s Memoirs que el segundo y último cuaderno fue completado el 8 de diciembre del 1941). Ella optó por lo último, escribiéndole al obispo el 9 de enero del 1944: "Ya escribí lo que me mandó; Dios quería probarme un poco, mas al final era esa su voluntad: Está [el texto] dentro de un sobre lacrado éste está dentro de los cuadernos..." (Alonso, "Meaning of the ‘Consecration’ of Russia [Part I], The Fatima Crusader, otoño del 1995). Si la aparición copiada en los cuadernos y extraída del diario espiritual de Sor Lucía el 3 de enero era la tercera parte completa del secreto, ¿por qué esperó hasta el 9 de enero para escribirle al obispo e informarle que había hecho lo que le había pedido?

De estos hechos uno puede válidamente inferir que la tercera parte del secreto de Fátima incluye una afirmación oral dicha a Lucía y Jacinta, y se permitió que ellas repitieran a Francisco, que comienza: "En Portugal, el dogma de la fe será siempre preservado; etc...", como claramente lo ha expresado el P. Alonso. No debemos deducir por qué el Vaticano no ha revelado el resto de lo dicho por la Santa Virgen. No obstante, desde que Juan Pablo II determinó en el año 2000, que había llegado la hora de revelarlo a la iglesia y el mundo, ya no rige la advertencia del cardenal Ottaviani de estar conformes. De hecho, dada la decisión del Santo Padre y considerando los signos de estos tiempos, parecería ser un imperativo moral grave revelar a los pastores del Señor el mensaje de Nuestra Señora a la iglesia y al mundo (Eze. 3,16-21). ¿Qué es lo que la Santa Virgen dijo a Lucía y Jacinta que requiere tal secreto a tres pontífices hasta el año 2000?

El 13 de mayo del 1982, Juan Pablo II fue a Fátima para conmemorar el aniversario de las apariciones y agradecer a María por su intervención para salvarle la vida cuando fue baleado en la Plaza San Pedro un año antes. Hablando como cabeza de la iglesia universal, el Santo Padre dijo en el párrafo siete de su homilía de la misa que "Cuando Jesús dijo en la Cruz: ‘Mujer, he ahí a tu hijo’ (Jn. 19,26), de una nueva manera ‘abrió el Corazón de su Madre’, el Corazón Inmaculado y le reveló la nueva dimensión y extensión a las que era llamada a través del Espíritu Santo por el poder del sacrificio de la Cruz." Entonces, en obvia referencia a que Maria había sido hecha madre de la iglesia en la persona de San Juan, prosiguió: "A la luz del amor de la madre entendemos todo el mensaje de la Virgen de Fátima. El mayor obstáculo en el camino del hombre hacia Dios es el pecado, la perseverancia en el pecado, en definitiva, la negación de Dios.... ¿Puede la Madre que desea, con toda la fuerza del amor que recibe del Espíritu Santo, la salvación de todos, guardar silencio sobre aquello que carcome sus verdaderas bases? No, no puede." Inequívocamente, Juan Pablo afirma aquí que "la totalidad del mensaje de la Virgen de Fátima" concierne a "lo que socava los verdaderos fundamentos de la salvación". Por lo tanto la tercera parte del secreto de Fátima ¿puede incluir la apostasía dentro de la iglesia? La conclusión de su santidad en el párrafo siete de su homilía sugiere que sí: "El mensaje está dirigido a cada ser humano. El amor del la Madre del Salvador alcanza a cada lugar tocado por el trabajo de la salvación. Su cuidado se extiende a cada individuo de nuestro tiempo y a todos los países y pueblos. A las sociedades amenazadas por la apostasía, atacadas por la degradación moral. El colapso de la moral comporta el derrumbe de las sociedades" (L’Osservatore Romano, 17 mayo, 1982). El P. Alonso arriba a la misma conclusión sobre que las primeras palabras del párrafo siete: "En Portugal, el dogma de la fe será siempre preservado; etc...", significan que las naciones, a excepción de Portugal, sufrirán una crisis de fe, pero que no Portugal.

Cuando Juan Pablo II estuvo en Fulda, Alemania, en noviembre del 1980, fue preguntado por un grupo de laicos sobre la tercera parte del secreto de Fátima y sobre el futuro cercano de la iglesia. Respondiendo a la primera pregunta, el Santo Padre expresó que "debido a su impactante contenido y para evitar que el poderío mundial del comunismo interfiriera en los asuntos de la iglesia, mis predecesores proporcionaron información confidencial de manera diplomática. Además, debe bastar a cada cristiano saber lo siguiente: cuando ustedes leen que los océanos inundarán continentes, que millones de hombres morirán repentinamente en pocos minutos...si esto es conocido, en realidad no es necesario demandar la publicación de este secreto.... Muchas personas lo quieren conocer sólo por curiosidad y sensacionalismo: pero olvidan que "saber" implica también una responsabilidad...pero sólo desean satisfacer su propia curiosidad. Esto es peligroso cuando al mismo tiempo, nada quieren hacer, diciendo: "¡Es inútil hacer algo para mejorar la situación!". Entonces el Papa tomó el rosario y dijo: "¡Aquí está el remedio para esta enfermedad! Oren, oren y no hagan más preguntas. ¡Encomienden el resto a Nuestra Señora!" (Vox Dei, Nº 10, 1981). ¿Puede la tercera parte del secreto incluir un tal castigo a todo el mundo? Se puede inferir eso de las palabras de Juan Pablo.

En respuesta a la segunda pregunta acerca del futuro cercano de la iglesia, Juan Pablo respondió: "Debemos estar preparados para enfrentar grandes pruebas inminentes, que podrían exigir también el sacrificio de la propia vida por Cristo.... Las pruebas podrían ser atenuadas por medio de sus oraciones y de las nuestras, pero (ya) no podrán evitarse, porque solamente por este medio podrá llevarse a cabo una verdadera renovación de la iglesia...tal como ya ha ocurrido muchas veces que la iglesia surgió de nuevo por medio de la sangre. Tampoco será diferente en esta ocasión. Seamos fuertes y preparémonos, teniendo fe en Cristo y en su Madre. Oremos mucho y con frecuencia el santo rosario" (ibid.). ¿Puede la tercera parte del secreto incluir una gran persecución a la toda de la iglesia? Nuevamente, eso puede inferirse de las palabras de Juan Pablo.

El 22 de abril del 1984, el difunto Obispo John Shojiro Ito de Niigata, Japón, dio una carta pastoral "autorizando la veneración de Nuestra Señora de Akita, a la espera de que la Santa Sede de a conocer su juicio definitivo sobre esta materia". En esta carta, el Obispo Ito relató los aparentemente milagrosos sucesos de lágrimas y sangre surgidos de la imagen esculpida en madera de Nuestra Señora, ubicada en la capilla del convento del Instituto de las Sirvientas de la Eucaristía, y la recuperación del oído de sor Inés Sasagawa. La carta también incluía tres mensajes que se afirmaba habían sido dados por Nuestra Señora a Sor Inés, aparentemente provenientes de esa misma imagen de madera. El tercer mensaje, dado en el aniversario del Milagro del Sol en Fátima, el 13 de octubre del 1973, decía lo siguiente:
Mi querida hija, escucha bien lo que tengo que decirte. Tú informarás a tu superior.
"Como te dije, si los hombres no se arrepienten y se mejoran, el Padre infligirá un terrible castigo a toda la humanidad. Será un castigo mayor que el diluvio, tal como nunca se ha visto antes. Fuego caerá del cielo y eliminará a gran parte de la humanidad, tanto a los buenos como a los malos, sin hacer excepción de sacerdotes ni fieles. Los sobrevivientes se encontrarán tan desolados que envidiarán a los muertos. Las únicas armas que les quedarán serán el rosario y la señal dejada por mi Hijo. Cada día recita las oraciones del rosario. Con el rosario, reza por el Papa, los obispos y los sacerdotes."
La obra del demonio infiltrará hasta dentro de la iglesia de tal manera que se verán cardenales contra cardenales, obispos contra obispos. Los sacerdotes que me veneran serán despreciados y encontrarán oposición de sus compañeros, iglesias y altares saqueados; la iglesia estará llena de aquellos que aceptan componendas y el demonio presionará a muchos sacerdotes y almas consagradas a dejar el servicio del Señor.
El demonio será especialmente implacable contra las almas consagradas a Dios. Pensar en la pérdida de tantas almas es la causa de mi tristeza. Si los pecados aumentan en número y gravedad, no habrá ya perdón para ellos.
El Obispo Ito agregó que "este mensaje está condicionado a que los hombres no se arrepientan ni se vuelvan mejores..." (Teiji Yasula, Akita: las lágrimas y el mensaje de Maria).

Un ex embajador de Filipinas ante el Vaticano, Howard Dee, dijo en una entrevista con la revista Inside the Vatican, en 1998, que el Obispo Ito estaba seguro que Akita era una prolongación de Fátima y el Cardenal Ratzinger me confirmó a mí personalmente que esos dos mensajes, Fátima y Akita, eran esencialmente similares".

La profecía de Nuestra Santa Madre en Akita incluye una muy grave apostasía dentro de la iglesia, un castigo devastador en el mundo, y una tan completa persecución que las iglesias y los altares serán saqueados y el santo sacrificio de la misa será inaccesible. La conclusión derivada de tales cosas como del posible contenido de la tercera parte del secreto de Fátima en las palabras de Juan Pablo en Fulda en 1980 y en Fátima en 1982 es confirmada por la conversación, mantenida en 1998, del Embajador Dee con el Cardenal Ratzinger, ahora Papa Benedicto XVI.

Esta reflexión no incluye especulación u opinión. Más bien se ha limitado a inferencias derivadas de fuentes autorizadas. No obstante, considerando la gravedad de los contenidos inferidos de la profecía de Nuestra Madre, la prudencia y la filial consideración hacia los deseos del Vicario de Cristo justifican nuestra consideración sobre por qué su santidad Juan Pablo II decidió que había llegado el momento en el año 2000 de revelar estas profecías a la iglesia y al mundo. ¿Podría ser que este tan espiritual Pontífice haya previsto a las fuerzas que llevaron a los hechos del 11 de septiembre del 2001 y a las consecuencias que el mundo continúa experimentando? ¿Podría ser que él haya previsto la usurpación del poder político por los enemigos de la Iglesia y la instigación a una sistemática persecución? Podría ser que él haya previsto que la justicia divina exigía que la iglesia se renovara y purificara espiritualmente por la sangre de los mártires, como en centurias anteriores, y que quería prepararnos para mantenernos firmes y fuertes en la fe, incluso cuando todo parece perdido? ¿Podría ser que haya aceptado plenamente la autoridad maternal y el amor por nosotros de la Santísima Virgen a partir de Cristo en la cruz y deseara como Vicario de Cristo proclamar su mensaje y llevar a sus obispos a una completa obediencia al mismo? ¿Podría ser que Juan Pablo hubiera perdido confianza en las instituciones sólo humanas y en los esfuerzos para la paz? ¿Podría ser que el Vicario de Cristo intentara llevar a sus obispos a ejercer la autoridad derivada de Cristo para llamar a María como Reina Madre para cumplir con las profecías de 3 Génesis y 12 Apocalipsis para aplastar la cabeza de Lucifer y derrotar a sus extraviados secuaces?

La devoción al inmaculado corazón de María es lo que los comandantes militares llaman una "fuerza multiplicadora". Buenas son nuestras prácticas de culto, rezos, devociones y penitencias ofrecidas a Dios. Pero cuando las ofrecemos a través del inmaculado corazón de María, ellas serán multiplicadas por el amor del Espíritu Santo que, con Jesús desde la cruz, atravesó el corazón de su madre con las palabras: "Madre, he aquí a tu hijo". Así como Jesús multiplicó su amor por nosotros al dejarla experimentar su amor por nosotros desde la cruz, ella puede aumentar nuestro amor por su inmaculado corazón, y para las almas que Jesús ha puesto a su cuidado, como lo hizo con los pastorcitos de Fátima.

¡Maranatha! ¡Ven Señor Jesús!





Back to Julio-Agosto del 2007 Issue

Read our posting policy Add a comment
Be the first to comment on this story!


©