NUNCA MÁS EL SILENCIO
¿Son seres humanos?

June 2006By Richard Stith

Richard Stith es profesor de ley en Valparaiso University en Indiana. Publicado, sin notas, el 30 de junio de 2001, en EL INFORMADOR, Guadalajara, México. www.informador.com.mx.

Ya en el año 1973, la Corte Suprema de los Estados Unidos anunció un derecho constitucional de abortar en cualquier momento del embarazo, hasta el nacimiento1. Antes del parto, la Corte no podía ver que existiera más que la potencialidad de un ser humano2.

Más recientemente, el 28 de junio del año 2000, la Corte Suprema agregó un nuevo derecho federal: el derecho de abortar, no solo durante todo el embarazo sino también durante el parto mismo3

El juez disidente Clarence Thomas citó el testimonio de una enfermera que había visto este nuevo método de abortar. El médico había extraído todo el cuerpo del niño, salvo la cabeza. En las palabras de la enfermera:

Esta es la cultura de la muerte, arraigada en la Corte Suprema y en otras élites poderosas estadounidenses, cultura que se está exportando a México y a muchos otros países. ¿Cabe alguna duda de que estemos hablando del asesinato intencional de seres humanos indefensos? Para el juez supremo Antonín Scalía, escribiendo también en desacuerdo con esta sentencia, se trata de un acto de "matar a un niño humano" 5.

Esta cultura de la muerte pone en cuestión no la humanidad de sus inocentes víctimas, sino la humanidad de los que la promueven. ¿Son seres humanos todavía o se han transformado en algo inhumano?

Al juez Anthony Kennedy, también disidente, le preocupa que la aceptación de este nuevo derecho de abortar pueda causar una "insensibilidad", o hasta un "desdén", para la vida6. En las palabras de Kennedy, la mayoría de la Corte "mira los procedimientos desde la perspectiva del abortista" 7, en vez de la de una persona ordinaria. Por ejemplo, cuando la mayoría de la Corte habla de otro método de abortar, utiliza el término "desarticulación instrumental" 8 para describir como el abortista arranca los brazos y piernas del no nacido, todavía vivo, uno por uno. Otra vez la mayoría habla de la "reducción del cráneo9 cuando, en lenguaje ordinario, se trata del aplastamiento de la calavera del bebé. ¿Tiene esta mayoría corazón humano o corazón de piedra?

Dos miembros de la Corte, los jueces Ruth Bader Ginsburg y John Paul Stevens, muestran desdén no solamente hacia la vida naciente sino también hacia los jueces que la quieren proteger. Ginsburg y Stevens caracterizan las objeciones de sus colegas como "alboroto emocional" 10 y "retórica" 11. Más aún, dicen que es "simplemente irracional" 12 querer prohibir el aborto durante el parto, ya que este tipo de aborto no es ni "más brutal" ni "más truculento" 13, ni "más cruel" ni "más doloroso" 14 que otros métodos de abortar impuestos por la Corte ya desde hace muchos años, como el método de desmembramiento extremidad por extremidad. Nótese que Ginsburg y Stevens así aprueban abiertamente la muerte brutal, truculenta, cruel y dolorosa de miles de indefensos seres humanos.

La cultura de la muerte no para aquí. Parece insaciable. La gente pro-vida en los Estados Unidos esta ahora intentando prohibir la práctica de algunos médicos de hacer que muera el niño después del aborto, por descuido intencional. El niño ya está totalmente fuera del cuerpo materno, pero sin atención muere en unas horas. Hay mucho apoyo para esta práctica; de manera que cualquier protección de la vida de todos los recién nacidos estaría puesta a prueba ante la Corte Suprema15. Y las élites académicas han preparado ya muchos argumentos a favor del infanticidio después del nacimiento.

Otra vez la pregunta: ¿Qué tipo de mente puede promover esta cultura de la muerte? Sería posible dudar de su humanidad. Apoyar la tortura a muerte a un bebé parece indicar una falta de la mínima conciencia necesaria para la convivencia humana, parece indicar que se trata de una maldad inhumana y hasta monstruosa.

Sin embargo, la fe cristiana nos hace creer que, debajo de sus opiniones y acciones monstruosas, los que promueven el aborto conservan de alguna manera la imagen y semblanza de Dios. Y esta fe, esta esperanza, anima el esfuerzo de conversar con ellos. A pesar de todo lo que digan y de todo lo que hagan, seguimos creyendo que son personas, con una potencialidad activa que busca el bien, y así seguimos intentando tocar sus mentes y corazones.



Notes:

1: Roe v. Wade, 410 U.S. 113, 163-165 (1973). Para más detalles véase nota 40 infra.
2: Roe llamó al feto, por ejemplo, "vida en potencia" (págs. 150, 154) y "la potencialidad de la vida humana" (págs. 162, 164) refiriéndose aquí a los últimos tres meses del embarazo.
3: Stenberg v. Carhart, 530 U.S.___ (2000), 2000 WL 825889 (U.S.).
4: Ibid, pág. *54, testimonio de Brenda Pratt Shafer.
5: Ibid, pág. 24.
6: Ibid, pág. 29.
7: Ibid, pág. 27.
8: Ibid, pág. 7.
9: " Ibid, pág. 9.
10: Ibid, pág. 23 (Ginsburg, con Stevens de acuerdo).
11: Ibid, pág. 19 (Stevens, con Ginsburg de acuerdo).
12: Ibid.
13: Ibid.
14: Ibid, pág. 23 (Ginsburg con Stevens de acuerdo, citando con aprobación las palabras del juez Richard Posner del Séptimo Circuito de las cortes federales de apelación).
15: Ibid, pág. 23 (Ginsburg con Stevens de acuerdo, citando con aprobación las palabras del juez Richard Posner del Séptimo Circuito de las cortes federales de apelación).


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